MAME NO… ¡NO… MAME!

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Urbanicidio, el Metrobús en Paseo de la Reforma

Judith Amador Tello, 8 marzo, 2016 Reportaje Especial. Revista Proceso

Señorita periodista Judit Amador, me atreví a tomar su nota publicada el 8 de marzo, que es extraordinaria, para hacer algunas adecuaciones personales a tan lamentable proyecto. Le pido a usted permiso y disculpas por anticipado y a Proceso (Comunicación e Información, S.A. de C.V.) por utilizar su artículo, espero que la nota que salga a la luz, sirva de algo para evitar tal asesinato histórico.

Ciudad de México (Proceso).- El jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa (MAME) no puede darle la bienvenida a la nueva Ciudad de México con un “urbanicidio” y construir la Línea 7 del Metrobús sobre el histórico Paseo de la Reforma, su vía más emblemática: Atentaría contra el patrimonio y quebrantaría varias disposiciones legales, entre ellas las leyes de Cultura y Patrimonio Urbanístico Arquitectónico de la propia ciudad y la General de Bienes Nacionales.

El gobierno de MAME reiteró su pretensión de construir el Metrobús Reforma y anunció que las obras iniciarán a finales del primer semestre de este año. Noviembre/diciembre 2016.

“El Paseo de la Reforma es un referente nacional, es un monumento vial y una obra que debe preservarse por su importancia histórica”.

Colocar el Metrobús sobre esa vía, implicará violentar la intangibilidad del Paseo de la Reforma asegurada por la Ley General de Bienes Nacionales, ya que el Gobierno del Distrito Federal no tiene facultades para realizar tal atrocidad”. Pero nada más por los “webs” de MAME demostrará de lo que es capaz.

Si MAME decide hacerlo atentará sobre la: Ley de Fomento Cultural del Distrito Federal, que obliga al cuidado del medio ambiente y a la protección del patrimonio tangible e intangible; y que define como patrimonio cultural, en el artículo cuarto, aquellos bienes materiales o inmateriales, tangibles o intangibles con “un significado y un valor especial o excepcional para un grupo social determinado o para la sociedad en su conjunto, y por lo tanto forman parte fundamental de su identidad cultural”.

Igual la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico, en la cual hay disposiciones que hablan de la importancia de preservar “el bien común”, de revitalizar el patrimonio urbanístico arquitectónico y la imagen urbana para mejorar las condiciones de vida de los habitantes, y acrecentar el patrimonio como “testimonio histórico universal”.

La Ley General de Bienes Nacionales, en el artículo siete, menciona “plazas, paseos y parques públicos cuya construcción o conservación esté a cargo del gobierno federal…”.

Al respecto, hay que mencionar que en noviembre de 2012 la entonces responsable de las Galerías Abiertas de las Rejas de Chapultepec, Alejandra Gilling, dijo a la agencia Apro que la conservación del Paseo de la Reforma en su tramo del Bosque de Chapultepec a la Avenida Juárez –construido durante el siglo XIX en tiempos de Maximiliano, y en el cual se ubican esculturas de los héroes de la Reforma–, es responsabilidad del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), instancia del gobierno federal.

En 2004, cuando el entonces jefe de gobierno AMLO emprendió la restauración de la avenida para colocar los prismas que ahora tiene en el camellón, la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (ahora es Secretaría de Cultura), Sari Bermúdez, manifestó que tendría que consultarse al área de Monumentos Históricos del (INAH) y a la Comisión Nacional de Zonas y Monumentos Artísticos del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Pero al señor AMLO, le valieron las Leyes y no Leyes, se las pasó por el arco del triunfo y puso las horribles, feas, inservibles, buenas para nada y fuera de lugar pirámides (con las que alguien gano mucho dinero).

Por orden de él, sin previo aviso, fue substituido el ornato de las áreas verdes del camellón central por grandes pirámides de concreto, que supuestamente obligan al peatón a cruzar en las esquinas. Aparte de la falta de estética  y gran tamaño de los prismas referidos, es un hecho que es imposible obligar a que los peatones crucen solamente en las glorietas y la razón es que la distancia entre ellas es de 400 a 500 metros.

El historiador Silvio Zavala (1909-2014) consignó en su libro “En defensa del Paseo de la Reforma” (1997) las alteraciones sufridas por la avenida durante el siglo XX, entre ellas las autorizaciones para construir macrotorres, pues en su opinión “no guardan ninguna escala con los monumentos más significativos de la avenida”, entre ellos los dedicados a la Independencia, a Cuauhtémoc y a Cristóbal Colón:

“Reprochaba a las autoridades que cedieran ante la especulación y el comercio, antes de defender los valores históricos y artísticos de la ciudad…”, recordó Martha Fernández en un artículo de la revista Casa del Tiempo de la UAM, del 14 de marzo de 2015.

Los miembros del Grecu (Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (GRECU) piden al INAH e INBA realizar los estudios y las declaratorias del Paseo de la Reforma como monumento histórico y monumento artístico nacional, de acuerdo a sus facultades.

Al Senado de la República le solicitan, que “con pleno respeto a la división de poderes” solicite al jefe de gobierno suspender cualquier obra en tanto no esté resuelto el tema de la competencia y jurisdicción que sobre el Paseo detenta la federación. Asimismo, que cite en su sede a los responsables directos del proyecto a una sesión informativa, “abierta a la sociedad”.

Al titular del ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto, piden emita una opinión sobre el proyecto, dado que los bienes del dominio público están bajo jurisdicción de los poderes federales.

Pero, si me preguntan que va a hacer si tiene que emitir alguna opinión oficial sobre el plan maquiavélico de MAME de colocar su Metrobús Reforma, no lo sé.

Solicitan que el jefe de gobierno MAME, proporcione información general sobre el proyecto, los estudios técnicos y de viabilidad de la obra, así como su justificación. En su opinión debe realizar un estudio de factibilidad cultural, que forme parte del proyecto. Y afirman que está obligado a actuar como en el caso del Poliforum Cultural Siqueiros, “donde hasta emitió una declaratoria para conservar su valor artístico”.

MAME, quien (hasta el momento) no ha presentado resultados del asunto de la fallida restauración de la estatua ecuestre de Carlos IV “El Caballito”.

Que tuvo un despeñe diarreico provocado por la negación (de la propia ciudadanía) al corredor en avenida Chapultepec, y que le había prometido a su pareja sentimental, casi como regalo de “unión”.

Tiene en puerta una polémica más por el pretendido Metrobús Reforma, que sería la obra más costosa, destructora, lesiva, falta de sensibilidad histórica, responsabilidad social, con una ambición de poder y soberbia en su máxima expresión.

“University Club”

Por Bertha Teresa Ramírez

Miércoles, 17 feb 2016 17:20

Ciudad de México. La diputación permanente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal exhortó al jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera Espinoza (MAME) detenga la demolición del inmueble sede del “University Club”, mansión porfiriana ubicada en Avenida Paseo de la Reforma 150 y salvaguarde el patrimonio cultural de la ciudad de México pues ahí se pretende construir una torre de 32 pisos.

The University Club of México se fundó a fines de 1905 cuando un pequeño grupo de hombres de negocios mexicanos y norteamericanos buscaron reunir a residentes de varias nacionalidades de cultura homogénea a nivel universitario, advierte  el exhorto planteado por el diputado de Morena Alfonso Suárez del Real.

El Club ha sido testigo de momentos trascendentes y sigue siendo un importante espacio de referencia, toda vez que entre sus miembros destacan personajes que reflejan la vida de la ciudad e inciden en ella. En la privacidad de sus salones se siguen escribiendo páginas de la historia que a veces se vuelve pública precisamente porque influyen en el devenir colectivo, agrega.

Su casona de Paseo de la Reforma ha sido y es, en efecto, lugar privilegiado de convivencia y encuentro; de celebración e intercambio de ideas, de eventos significativos y fechas memorables; la edificación de la casa que compró el club y que hoy es su sede principal fue iniciada por Juan Urquiaga y Rincón Gallardo.

 

MAME, jefe de gobierno de la Ciudad de México quiere antes de irse como candidato presidencial, por el partido que sea, que su nombre quede inscrito con letras de oro, en el monumento a su megalomanía por destruir al Paseo de la Reforma. Destruirlo en forma artística, de cultura, de historia de recuerdos. Quiere que se le recuerde como el hombre, asesorado bajo las sábanas por su pareja en turno, de que es mejor construir edificios nuevos, (porque es en donde se gana mucho dinero) en vez de dejar construcciones “viejas” que contienen la historia de un México imperial, reformista, moderno, contemporáneo, en donde hay que invertir para mantenerlas y “eso cuesta dinero”.

 En la mesa con. Por Beto Tavira. DICIEMBRE 2012

 El jefe de Gobierno del Distrito Federal sentado en la silla más importante del Antiguo Palacio del Ayuntamiento con sus 46 años bajo las canas (hoy tiene 50 años de edad). Respondió algunas preguntas en una entrevista que le realizó Beto Tavira en 2012.

¿Qué cosas en esta ciudad te producen ira?

Que la gente tire basura. Verlos cómo lo hacen sin remordimiento me pone muy mal. También los que van manejando, y de pronto bajan el cristal, y avientan la basura o los que están fumando y echan la colilla del cigarro al punto más lejano.

Los malosos dicen que tu postulación para la Jefatura de Gobierno es la prueba más contundente de tu avaricia política.

“Se dicen muchas cosas, pero la postulación se dio con un impulso que se empezó a construir desde la base ciudadana. Era la gente la que lo pedía, la que motivaba que sucediera. Luego fueron grupos sociales y así se fue dando. No es algo que yo haya buscado. Nunca fue una obsesión”.

¿Cómo podemos estar seguros de que como mandamás del GDF no se te va a disparar la soberbia?

“Nunca se me ha disparado. En otros niveles siempre han sido los amigos quienes me ayudan a mantener el piso. Cuando me designaron consejero de la Judicatura Federal, que ya era el rango más alto antes del presidente del Tribunal Superior de Justicia, me decían eso, que no se me fuera a subir, y luego cuando me designaron procurador, lo mismo. Y ve, sigo siendo igual. Son tan rápidos esos cargos que no tendrían ningún caso”.

Excélsior en la Historia: La metamorfosis de Paseo de la Reforma.

Testigo de acontecimientos que cambiaron la historia del país, desde ser el camino exclusivo de una clase social, hasta la celebración de cambios políticos en México.

Ciudad de México, 31 de julio/2013.- Todos en algún momento hemos pasado por ahí, caminado en sus banquetas, admirado las construcciones que se levantan en cada uno de sus lados, pero poco, muy poco, reparamos en la historia que tiene la avenida más importante de la Ciudad de México: Paseo de la Reforma.

Entrado el siglo XIX, al instalarse el Emperador de México Maximiliano, en el alcázar del Castillo de Chapultepec, se hizo evidente la falta de un camino que se comunicara de forma directa con la Ciudad de México, en particular con el Palacio Imperial, y redujese el tiempo de traslado de un lugar a otro. Por los motivos anteriores, se considera entre los planes de urbanización de la ciudad la creación de una avenida que comunicara de forma directa a la residencia Imperial con el centro de la capital.

Paseo de la Emperatriz

Maximiliano encarga el diseño y construcción del proyecto del “Paseo de la Emperatriz” al ingeniero austriaco Ferdinand Von Rosenzweig.

El diseño original, contemplaba la creación de un gran bulevar que arrancara desde la Glorieta del Caballito hasta la entrada al Bosque y Castillo de Chapultepec

El Emperador buscaba con ello imitar el estilo y magnificencia de las capitales europeas, y la nueva avenida sería ciertamente un símbolo que buscaba igualar o superar a los modernos bulevares parisinos, mayor orgullo de cualquier capital europea.

El diseño original, contemplaba la creación de un gran bulevar que arrancara desde la Glorieta del Caballito (hoy cruce de Paseo de la Reforma y Bucareli) hasta la entrada al Bosque y Castillo de Chapultepec.

Las dimensiones proyectadas para tal avenida serían de 19 metros de ancho, con arboledas y prados de unos 9 metros de ancho a cada lado de la misma.

Se pensó también en la colocación de bancas de fierro colado colocadas en ciertos puntos de los camellones y la creación de una glorieta ubicada a la mitad del bulevar, en la cual se colocaría un monumento a Cristóbal Colón.

Con la caída del Imperio, el proyecto solo quedó en el trazo de la avenida y el camellón central, siendo modificado el diseño en numerosas ocasiones.

Paseo Degollado

Con la derrota del Imperio y la Restauración de la República, quedaron suspendidas las obras, y cancelados los proyectos de re-urbanización de la ciudad.

Benito Juárez, después de la muerte de Maximiliano, no quería saber nada ni de Chapultepec, ni del Castillo y hasta mando demoler el Hospital de San Andrés por el hecho de haberse celebrado ahí un servicio fúnebre en honor al fallecido Maximiliano de Ausburgo.

Tanto Juárez, así como su Ministro de Fomento, Colonización, Industria y Comercio, el ingeniero Francisco Herrera, vieron en la avenida un camino seguro para ir de la ciudad a Chapultepec, pues otras rutas para realizar ese viaje, eran famosas por estar repletas de bandidos

El ingeniero Francisco Herrera mandó plantar fresnos y dio a la avenida el nombre de Calzada o Paseo Degollado, en honor al mártir de Tacubaya Don Santos Degollado en 1867; y el segundo fue la abolición del carácter exclusivo de la vía en 1872, pues originalmente su uso estaba restringido a aquellos cuya vestimenta e imagen estuviera en concordancia con la imagen de la avenida.

Sólo tras la muerte de Juárez, durante el período presidencial de Sebastián Lerdo de Tejada, fue que realmente se reiniciaron las obras de diseño y urbanización del paseo, construyéndose un largo terraplén y el puente de La Teja, de 8 metros de ancho (sobre una zanja), que permitió el tránsito sin contratiempos en todo el trayecto de la vía.

Sin embargo la idea no era tan solo construir un camino pavimentado y directo, pues dentro de las habilidades de Maximiliano ya existía su especial gusto por el diseño de grandes obras y este fue el motivo que lo llevó a reunir primero a un grupo de personajes que formaron una comisión de planificación y arte urbano,

Una vez establecidos los lineamientos fundamentales que debía reunir tan espectacular calzada, en 1864 se encargó el proyecto  constructivo al ingeniero en minas austriaco Luis Bolland Kuhmackl, (algunos le atribuyen nacionalidad francesa) quien consideraba construir un paseo de espectacular amplitud, con amplias y arboladas avenidas, glorietas y camellones y ornamentado con fuentes y esculturas, muy digno del naciente Segundo Imperio Mexicano. Siendo Bolland un profesionista europeo es evidente que en su mente daba vueltas la imagen del Paseo de los Campos Elíseos de París.

Por tal razón Luis Bolland proyectó, una vía monumental que tendría dos calzadas de 9 metros de ancho y dos camellones laterales de 9 metros cada uno, que contendrían una doble fila de frondosos arboles y áreas verdes en toda su extensión. La longitud total de la vía sería de 3.46 Km.

En el proyecto original de  Bolland, sólo estaba incluida una glorieta, que definía de manera aproximada la mitad del trayecto. Resulta curioso que esta glorieta fue la que hoy conocemos como Glorieta de la Palma, que nunca ha sido utilizada para albergar ningún monumento histórico en su centro, aunque el proyecto original concebía la idea de colocar allí el monumento a Cristóbal Colón.

La complejidad de la obra enfrentaba todavía serios problemas, ante la necesidad de construir un  puente de madera y mampostería  a la altura de la Hacienda de La Teja en donde existía una profunda zanja que daba salida natural a las aguas de los llanos de la hacienda hacia el Lago de Texcoco. Igualmente atrasados estaban los levantamientos topográficos de la glorieta central que se menciona arriba.

Durante el período de Juárez la situación no permitía invertir en la continuación de las obras, aunque se dice que el trazo, el desmonte de la calzada y la reforestación de los camellones laterales desde El Caballito hasta la glorieta intermedia (la de Niza), se terminó sin ninguna urbanización en 1870.  Le tocó al Ing. Francisco P. Herrera del Ministerio de Fomento realizar los trabajos más indispensables de limpieza, plantación de árboles y canalización de las aguas pluviales a través de nuevas cunetas y excavado de zanjas. El paseo fue entregado en 1872 al Ayuntamiento de la Ciudad de México, quién tomó a su cargo la conservación y vigilancia de la obra.

El puente de La Teja de 8 metros de ancho, mencionado arriba; corresponde en la actualidad con la intersección de la Av. Insurgentes y Paseo de la Reforma, mismo sitio donde estuvo enclavado el monumento a Cuauhtémoc desde 1949 hasta 2004. Los Terrenos de la Hacienda de La Teja, estaban bordeados por la Calzada de La Teja que terminaba en la calzada de La Verónica, hoy Circuito Interior. Corresponde hoy con la actual avenida de James Sullivan.

Se reconstruyó el puente que Maximiliano había dejado inconcluso, puesto que era de madera, y se usaba para atravesar el desagüe de los llanos de la hacienda de La Teja, que ocupaba los terrenos que actualmente pertenecen a las colonias Juárez, Cuauhtémoc y parte de Santa María La Ribera; que en temporadas de lluvia, se tornaba imposible de cruzar; en cambio, el puente de la República se construyó con cimentación, pilares y vigas.

Además se hizo más ancha la calzada central y se le fue dando forma a los andadores laterales, se plantaron nuevas hileras de árboles, y se trazaron  las primeras 4 glorietas de 110 metros de diámetro a partir de la de Carlos IV y terminando en la de La Palma (Niza) que finalmente tuvo 120 metros de diámetro.

En 1872, después de la muerte de Juárez, el entonces presidente Sebastián Lerdo de Tejada, volvió a fraguar la idea de tener una avenida a la altura de la República, un proyecto monumental que enaltecería la trascendencia histórica y política de Juárez. Y en un decreto más, se determino que “la calzada que conduce desde la estatua ecuestre de Carlos IV hasta Chapultepec se denominará en lo sucesivo Paseo de la Reforma”.

Época porfiriana

La que quizás sea una de las más activas etapas constructivas y de embellecimiento del Paseo de la Reforma, se dio durante el largo periodo de gobierno del General Porfirio Díaz Mori

La segunda etapa del gobierno de Díaz se caracterizó, en parte, por su afán de modernización, y por ello se rodeó de un grupo llamado de Los Científicos, quienes pretendían mejorar la imagen del país, imitando y trasladando todo lo francés (máximo referente de modernidad de la época) a México.

El General Díaz y Los Científicos encuentran en el Paseo de la Reforma una de las mejores oportunidades para explotar su ideal de modernidad, y por ello eligen a la avenida como lugar predilecto de la construcción de monumentos, sedes corporativas, bancos, así como deciden dotarlo de faroles importados de Berlín, estatuas de estilo francés, y numerosos elementos decorativos que eran observados a lo largo del paseo.

Se construyeron setenta y siete estatuas de bronce dedicadas a personajes ilustres del Partido Liberal, y que hubieran tenido un rol importante en la creación o imposición de las Leyes de Reforma.

La idea de estas estatuas fue propuesta al General Díaz por don Francisco Sosa, académico y periodista del diario del Partido Liberal, para sustituir la idea de 1878 de colocar estatuas de la mitología griega alternadas con jarrones de bronce (diseñados por Gabriel Guerra), los cuales aún se conservan en la actualidad.

Siglo XX

Ya entrada la década de 1920 se comenzaron los trabajos de extensión de la avenida hacia la zona poniente de la capital, donde se ubicaban los nacientes fraccionamientos de Las Lomas de Chapultepec, originalmente llamada Chapultepec y después hasta el entronque con la carretera de Toluca.

En 1957 el regente Lic. Ernesto P. Uruchurtu (Ernesto Uruchurtu Peralta) inició los trabajos de ampliación del Paseo de la Reforma desde la glorieta de El Caballito, hasta su unión con la Calzada de los Misterios con una distancia de 2.6 km, los cuales se concluyeron en 1964.

A principios del Siglo XXI, la avenida fue remodelada, cambiando las banquetas y jardineras tanto laterales como centrales, en el tramo de Chapultepec a Avenida Hidalgo y cambiando el pavimento de los carriles centrales de asfalto a concreto hidráulico en el tramo de Avenida de los Insurgentes a Avenida Hidalgo, así como repavimentando los carriles laterales.

Durante estas obras, se movió y restauro el monumento a Cuauhtémoc. Además de la limpieza de fachadas de edificios que fueron construidos a mediados del siglo XX, por citar un ejemplo está la Torre Anáhuac, edificio construido en la década de 1940, su fachada fue totalmente modernizada.

 Sin duda, una de las avenidas más bonitas de la Ciudad de México.

Metrópoli hoy y mañana.

Un Poco de Historia sobre Paseo de la Reforma

17 noviembre/2009   Por Lisett Márquez

Hoy, ¿y mañana?

Desde hace seis años el gobierno del Distrito Federal ha impulsado y apoyado la conversión del Paseo en un eje de implantación del gran capital financiero y de la hotelería de lujo, lo que se ha traducido en la construcción de docenas de elevadas torres de acero, aluminio y vidrio para oficinas, departamentos y hoteles. Es muy posible que estos gigantescos artefactos del capitalismo neoliberal  aplasten al mismo tiempo a las mudas estatuas que simbolizan a la vez la gesta independentista, la lucha contra la intervención extranjera, las reformas liberales para crear las condiciones del desarrollo capitalista, y al recuerdo de los actores políticos que crearon y tratan de recrear ese Paseo: Maximiliano, Juárez, Porfirio Díaz y los dos últimos gobernantes de la ciudad.

¿Un Regente o Jefe de Gobierno?

Ernesto P. Uruchurtu Peralta (bautizado como Ernesto P. Uruchurtu por el vulgo (de nuevo: sin desdén, me considero parte del vulgo) fue regidor del Departamento del Distrito Federal (DDF) de 1952 a 1966.

En 1959, durante el gobierno de Adolfo López Mateos. Era su segundo período de seis años y ya nos había demostrado de lo que era capaz. Nuestra capital había cambiado tanto en seis años que lucía, por fin, limpia, con buena circulación vehicular, llena de fuentes y jardines, muy iluminada y claro está, excepcionalmente segura.

Como había autobuses urbanos de primera y segunda clase era completamente seguro para una mujer tomarlos después de las 11 de la noche, encontrar un asiento y no correr riesgos. Es decir, el sentimiento de la gente era de admiración ante su excepcional trabajo y su mano de hierro para mantener el orden, a pesar de que no se hacía promoción pagada en los medios, ni daba conferencias de prensa matutinas todos los días. Totalmente parecido a lo que ocurre ahora.

Uruchurtu llama la atención, en principio, por ese apellido tan singular que se cargaba. El capitalino, como buen hombre necesitado de fonemas bizarros para adornar su cotidianidad (o, mejor dicho, emparejarla en anormalidad) prefirió Uruchurtu, para darle nombre a este curioso regidor.

Durante su larguísimo periodo al frente del DDF, incentivo el reordenamiento urbano, estableció Leyes y Reglamentos para la regulación de usos de suelo, incentivo la protección al medio ambiente, fortaleció el transporte público eléctrico no contaminante, combatió la prostitución, creó el periférico desde el Toreo de Cuatro Caminos hasta Xochimilco, construyó el embarcadero y el mercado de flores junto con otros 180 y tantos mercados más. Casi igual a lo que ordena MAME.

Si de pronto algún político en la ciudad de México, dejará de sentirse el “ser más grande del mundo”, simplemente trabajando en lo que se necesita, por ejemplo, reparar cada bache de la ciudad, colocar una buena iluminación en vías públicas, seguridad para que nuestros hijos y nietos puedan salir a jugar a un parque, seguridad de que no asaltaran en los camiones y colocar trenes eléctricos en lugar de segundos o terceros pisos, que debido a lo mal planeados provocan más contaminación en la ciudad, colocar estacionamientos para que podamos dejar nuestros autos por las mañanas, abordar los trenes eléctricos a nuestro destino, regresar por la tarde o noche y encontrar la seguridad de que nuestros autos están indemnes. No colocar señalamientos que cierren más las calles y provoquen congestionamientos viales y por ende más contaminación.

Si de veras un político, ya sea delegacional o como “gobernador capitalino” se dedicara a realizar bien su trabajo, no necesitaría destrozar, destruir, contaminar las calles de la ciudad otrora la más transparente y de palacios; con tal de preservar su nombre y sus acciones “para el resto de la vida” como monumento a su megalomanía.

Tal vez esta historia un poco larga no agrade a algunos de mis lectores, a otros les sorprenda y unos pocos estén de acuerdo en lo escrito aquí, sin embargo, es una forma de protestar en contra de una idea-proyecto-acción-ecocidio, que la soberbia de MAME está por convertirse en realidad.

Nada más pido que si pueden opinar, alzar su voz, protestar contra este proyecto, demuéstrenlo, es el momento de tomar una acción. Gracias.

Dr. José Luis Sánchez Mejía.

REFERENCIAS:

https://mikeap.wordpress.com/2008/10/06/el-paseo-de-la-reforma/
http://www.mexicomaxico.org/Reforma/reforma.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Ernesto_P._Uruchurtu
Judith Amador Tello , 8 marzo, 2016 Reportaje Especial
http://www.proceso.com.mx/432748/urbanicidio-metrobus-en-paseo-la-reforma
BLOG – Jorge Guzmán. septiembre 24, 2012
http://www.proceso.com.mx/432748/urbanicidio-metrobus-en-paseo-la-reforma

Bertha Teresa Ramírez: “University Club”
http://www.gatopardo.com/EstilosHomeGP.php?Id=380
https://www.facebook.com/Nonosvamosairalcarajo/posts/226714224124187

Excélsior en la Historia: La metamorfosis de Paseo de la Reforma 31jul / 2013
Metrópoli hoy y mañana. Un Poco de Historia sobre Paseo de la Reforma
17 noviembre, 2009. Lisett Márquez

 

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