HISTORIAS DE VIDA 2ª PARTE “ALCOHOL + DROGAS = MUERTE”

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A mis estimados lectores.

Una historia es un relato, una narración o exposición de acontecimientos, ya sean reales o ficticios. Esto nos permite diferenciar a una historia de vida que es un relato con los sucesos que unapersona ha vivido a lo largo de su existencia, dicho relato nunca será exhaustivo ya que resulta imposible reseñar cada acontecimiento que ha ocurrido en la vida de un sujeto desde su nacimiento hasta el presente o muerte.

Es por eso que a esta sección la he intitulado “Historias de vida” simplemente así.

“Todos los nombres han sido cambiados y hemos agregado algunas situaciones o personajes para hacerlas más accesibles. Aunque pudieran presentarse algunas coincidencias involuntarias”.

Me encontraba en el servicio de urgencias, era domingo, la entrada al servicio era a las siete de la mañana, apenas llegando, fue cuando escuchamos el timbre que existe en la entrada al servicio, que las asistentes médicas accionan cuando los propios ambulantes que bajan a los pacientes de la ambulancia, les gritan que llega un paciente para la unidad de choque, ya que su estado clínico es grave y en peligro de muerte. Como es costumbre nos alistamos para atender a quien llegará, nos colocamos los guantes, cubrebocas y alistamos los aparatos de venoclisis, tijeras para cortar la ropa en cuanto colocaran al paciente en la camilla y buscar vías permeables para colocar las soluciones, se encendió el aspirador, los diversos médicos de especialidad se fueron acercando a la sala de choque, cirujanos, traumatólogos, el neurocirujano y el anestesiólogo, todo el equipo de enfermería.

Entraron los camilleros llevando a dos hombres jóvenes (24 a 26 años) que fueron trasladados de un lugar cercano al hospital, y que habían sufrido un accidente automovilístico, por los comentarios iniciales, un camión los había embestido. Se les tomaron signos vitales, muestras sanguíneas, venían bañados en sangre, inconscientes, con aliento y ropa oliendo a alcohol, se les entubo para darles ayuda ventilatoria, mientras se les tomaban radiografías y se hacían las valoraciones por las diferentes especialidades. Nos habíamos dado cuenta que venían en malas condiciones, la coloración de la piel tras el velo sanguíneo que los cubría, denotaba que habían sangrado bastante, se tomaron muestras sanguíneas para pasar paquetes con sangre. Soluciones cristaloides se empezaron a pasar mientras teníamos el vital líquido dispuesto. Como un solo equipo trabajamos casi seis personas por paciente. El neurocirujano, nos dio el alerta no tenían reflejo pupilar adecuado, apenas respondían a estímulos luminosos, y de acuerdo a las radiografía, tenían fractura craneal, el respirador estaba insuflando aire a los pulmones. El cirujano toracoabdominal considero que podrían tener estallamiento de vísceras probablemente hígado y bazo. A nivel de traumatología consideramos que no había fracturas evidentes en miembros torácicos o pélvicos, y esperaríamos resultados de las radiografías. Se llamo a quirófano, entrarían para realizar una laparotomía exploradora, mientras otros dos equipos de neurocirujanos se aprestaban para realizar una descompresión craneal. Al cabo de unos minutos, el paciente de la camilla uno, fallecía, y el segundo, como siguiendo una indicación, también daba su última exhalación a los pocos minutos.

El comentario a este caso es que, uno de ellos era hijo de un político; que llego al hospital, como acostumbran este tipo de personajes, en tres autos, con escoltas y presumiendo su cargo. La señora, mamá del hijo influyente, apenas si lo vio, y presentó en esos momentos una crisis de histeria por lo que se tuvo que ingresar al cubículo de mujeres, para control de sus signos vitales e inyectarle un sedante. Era tal su cuadro emocional, que empezó a  gritar que no quería ver a su hijo en ese estado de destrucción física. Los teléfonos celulares empezaron a sonar, el jefe de urgencias y el subdirector médico estaban ahí. La oficina del jefe fue el centro de operaciones, y al cabo de un tiempo, llegó un personaje con un maletín especial y entró a la sala de choque, después supimos que era un especialista en maquillar a las personas que se van a sepultar, no sabemos de dónde había acudido, si de una capilla o de algún servicio forense; pero todo esto se realizó para evitar que su mamá lo viera con la sangre en el rostro. Después de lo cual y tras el llenado del certificado de defunción, las hojas de notas y control, etc., se le dio el alta. Y todo aquel torbellino de personas, celulares, hombres de negro, credenciales, empezaron a disiparse. Una sensación de incredulidad, impotencia, asombro, hasta de sensacionalismo inundaba todo el servicio de urgencias.
Sin embargo, ya después entre los comentarios de los ambulantes y la trabajadora social, supimos que los fallecidos jóvenes, se habían impactado contra una pipa con agua, que regaba en esos momentos unos jardines, se metieron materialmente debajo de la pipa con agua, por lo que el trauma que sufrieron fue terrible.

Siguiendo a la ambulancia, llegó también una patrulla escoltando a la misma. Minutos después llegó el jefe de sector, para dar fe del accidente, y ponerse a la disposición del señor político; hicieron todo lo necesario para que los jóvenes salieran exonerados del asunto, y al chofer de la pipa le echaron la culpa del accidente, el cual fue conducido, en calidad de detenido y responsable de la muerte de un joven influyente y su amigo, a la cárcel. No sabemos qué suerte habrá corrido este desafortunado chofer, que cuando se encontraba trabajando un domingo en la mañana, para ganarse unos cuantos pesos más; en lugar de estar con sus hijos y desayunar con ellos. Un par de jóvenes viniendo de una fiesta, en un auto de lujo, bajo los influjos del alcohol y las drogas, chocan contra el camión, y aparte de acabar con su vida, destrozaron la vida de muchas personas más.

¿Es justo, que sucedan estas cosas? ¿Debe solaparse, que los hijos de políticos (influyentes) provoquen estos accidentes después de su irresponsabilidad personal? Aunque en este caso el desenlace fue mortal. ¿Es justo, que una persona que estaba trabajando, lejana a un mundo de alcohol, de fiesta, de droga, sea acusada de algo que no provocó ni cometió? ¿Es justo, que una madre que sabía de lo sucedido, no haya intercedido por el chofer (que era padre de unos niños, que esperaban que su papá llegara de trabajar para comer con él), sabiendo que su hijo era responsable directo del accidente y su muerte propia y la de su compañero de copas?

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