Día Mundial de la Osteoporosis

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El día Mundial de la Osteoporosis se conmemora cada año el día 20 de Octubre, y ha sido designado por la Organización Mundial de la Salud, para conisderar a la Osteoporosis como una enfermedad del metabolismo del hueso, la cual se caracteriza por generar una disminución en la masa ósea, provocando como consecuencia un deterioro en la estructura ósea del cuerpo de la persona que padece este mal, creando un alto riesgo de fracturas en los huesos.

Este día jueves 20 de octubre del 2016, prentende brindar información con respecto a los tratamientos existentes y la importancia de detectar la enfermedad en una etapa temprana.

Doña Anita mujer de 65 años de edad, abuela; entró a la regadera para su baño diario: “Estaba carrereada para salir de la ducha y mi pie izquierdo resbaló sobre el piso”. Entonces me caí, pegué tan fuerte en el azulejo que sonó como un costal llenó de huesos”. Ella se fracturó la cadera y no pudo levantarse durante varios minutos, hasta que su hija con muchos trabajos, y ayuda de otras dos personas pudieron colocarla en la cama. Fue trasladada al hospital, y después de estudios radiográficos, se llegó al diagnóstico de fractura de cadera derecha; la cirugía consistió en la colocación de una prótesis total de cadera. Desde ese momento su vida iba a tener un cambio radical, alteración de su marcha, durante las primeras ocho semanas tenía que aprender a caminar en forma diferente, primero con andadera después con bastón. Y además pasó a formar parte de la estadística mundial que nos dice, que muere una paciente de cada tres operadas de cadera al año de la cirugía, por causa directa o de complicaciones derivadas de la misma.
Doña Anita es una de las 350 mil pacientes mexicanas de edad avanzada, que acuden a la sala de urgencias cada año por una caída que provoca una fractura de cadera, además de lesiones menores. La experiencia hasta ahora adquirida nos muestra, que las caídas son las principales causas de fracturas y traumas relacionados con los ingresos hospitalarios para las personas de 60 años y mayores. La salud de sus huesos juega un papel importante, sin embargo, a menudo se ignoran muchos factores, que son clave para mantenerse de pie y con músculos fuertes.

Hoy con la expectativa de vida que se extiende cada vez más, (actualmente en México, las mujeres podrían vivir hasta 78 años y los hombres hasta 72), se van perdiendo las facultades y coordinación necesarias para caminar, subir o bajar escaleras, manejar, etc. Esto provoca un aumento de las caídas y el progresivo deterioro de los huesos (osteoporosis – OP), que provocaran mayor morbilidad y mortalidad, sobre todo por las complicaciones.

Sabemos que las mujeres se caen en promedio cuatro veces más que los hombres, ya que sus huesos y músculos están cada día más débiles, debido primeramente a la falta de ejercicio y fortalecimiento muscular, al aumento de peso desproporcionado, a las alteraciones sistémicas que las acompañan como son: diabetes, hipertensión, trastornos circulatorios, obesidad, etc.

incidencia-osteopEl 25% de varones y mujeres de 50 o más años que sufren fracturas de cadera y el 16% de los que padecen fracturas vertebrales mueren en los cinco años siguientes, según muestran los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad McMaster (Canadá) utilizando datos del “Canadian Multicentre Osteoporosis Study” y publicado en la edición digital de la revista Canadian Medical Association Journal (doi:10.1503/cmaj.081720).
Las fracturas del extremo superior del fémur aparecieron descritas por primera vez en los trabajos de Hipócrates. La fractura de cadera ocurre la mayoría de las veces en pacientes mayores de 60 años y son más frecuentes en el sexo femenino (80-85 %) quizás como consecuencia de diversos factores tales como: pelvis ósea más ancha con tendencia a la coxa vara, piernas muy delgadas, fémur curvo hacia afuera, y que además son personas menos activas y adquieren OP a más temprana edad.

Las causas principales de la fractura de cadera son dos: osteoporosis y caídas. La osteoporosis es la enfermedad ósea metabólica más frecuente ligada al envejecimiento, que se caracteriza por una disminución de la densidad ósea o adelgazamiento progresivo del hueso, que conlleva fracturas por traumatismos mínimos. Afecta aproximadamente al 10% de la población adulta, fundamentalmente mujeres. Muchos autores plantean, que a los pacientes con fracturas de cadera se les debe de realizar la cirugía de urgencia por tratarse de personas ancianas, con una situación general precaria y por el gran riesgo de presentar complicaciones cuando hay una larga estadía hospitalaria. Infecciones intrahospitalarias, depresión, descompensación de variables clínicas, etc.

Estas dos causas principales de fracturas se ven influenciadas por múltiples factores:

Fisiológicos: la edad avanzada, favoreciendo la aparición de osteoporosis y además a estas edades la presencia de enfermedades crónicas y el consumo de determinados fármacos, dificulta el equilibrio y la capacidad para evitar caídas tras un desplazamiento; respecto al sexo las caídas son más frecuentes en mujeres, a mayor esperanza de vida prefieren vivir solas. Otros factores de este tipo son la menopausia precoz, disminución de estrógenos, nuliparidad, pacientes ooforectomizadas (resección de ovarios), alteraciones propioceptivas (problemas de visión, auditivos y síndromes vertiginosos), escasez de masa grasa, factores genéticos.

Patológicos: enfermedades neurológicas (enfermedad de Parkinson, de Alzheimer, esclerosis múltiple, hemiplejia), cardiovasculares (trombosis venosa profunda, insuficiencia venosa periférica, infarto agudo de miocardio), metabólicas (diabetes mellitus e hipertiroidismo), respiratorias (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, neumonía, insuficiencia respiratoria aguda), musculoesqueléticas (artritis reumatoide, artrosis, cifosis), renales (que provoquen fallo renal), gastrointestinales (que provoquen malabsorción) y hematológicas (anemia crónica).

Farmacológicos: el consumo de medicamentos psicotrópicos (antidepresivos y antisicóticos) y antihipertensivos contribuyen a las caídas y, por otro lado, el consumo de anticoagulantes y de corticoides de forma prolongada, inducen a la osteoporosis. Hábitos como el alcohol y el tabaco son factores principales de OP.

¿Pero qué es una fractura?

Independientemente de la estructura del hueso que afecte (el hueso tiene diferentes áreas anatómicas), es sencillamente la “ruptura estructural en la continuidad del propio hueso”. De acuerdo al mecanismo de lesión, el hueso se puede romper desde un fragmento hasta múltiples fragmentos. sin embargo, ya que los huesos se encuentran rodeados de tejidos blandos (cápsulas, ligamentos, músculos, vasos sanguíneos), las propias fuerzas físicas que producen la fractura, así como las que se producen cuando se desplazan los huesos, producen un cierto grado de lesión en estos tejidos. Por eso es que, cuando se observa una radiografía y vemos un hueso roto, no es la imagen la que nos dice cuanta lesión existe, por lo que siempre se tienen que considerar no solo los aspectos de la fractura sino también lo que ocurre en los tejidos blandos que rodean a la fractura. Por lo que en muchos casos el dolor y la incapacidad se deben a las lesiones de tejidos blandos.

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Si analizamos algunos factores que pudieron haber contribuido a la caída de doña Anita, tenemos:

Que no estaba utilizando zapatillas antiderrapantes dentro de la propia ducha,

No había ningún tubo de soporte en las paredes para salir o entrar a la regadera.

Tenía prisa por acabar de bañarse y salir casi corriendo.

Tomo sus medicamentos para la presión alta.

Había una elevación alrededor de la regadera para evitar que se saliera el agua, lo que provocó que se tropezara con ella. Lo que nos lleva a analizar algunas medidas que pueden ayudarnos a combatir las fracturas.
1.- Tonificar músculos y tener flexibilidad.

Los músculos soportan a las articulaciones y huesos, y los individuos con los más adecuados tienen mejor habilidad para caminar, cargar, correr, brincar. La juventud nos hace realizar mayor cantidad de ejercicio para mantenernos bien, sin embargo, muchos quizá nunca realizamos ninguna actividad física; y nos sentíamos bien. Y esto no repercutió en que hayamos tenido alguna alteración muscular por no haberlo hecho. Pero a medida en que nos hacemos más viejos, tenemos que neutralizar la pérdida lenta de elasticidad y fuerza en los tejidos que se hará más importante de acuerdo a como pasan los años. Muchos de nosotros no queremos hacernos viejos, y tratamos de que no se noten las deficiencias que se van presentando, sin embargo, cuando se llegan a notar pudiera ser demasiado tarde, como cuando caemos al suelo después de un tropiezo mínimo.

2.- Coordinación de movimientos.

Es conveniente realizar treinta minutos de ejercicios de equilibrio, 3 días a la semana, con una pelota o caminando sobre una cuerda en el piso. También puede intentar Tai chi, una técnica que algunos estudios han encontrado que reduce el riesgo de caídas. Pese a ser el tai chi un arte marcial, hoy en día se aplica a aspectos que competen la salud de la persona, a través de ejercicios lentos que requieren una gran concentración de la mente; una relajación que consiste en mantener la espalda derecha pero sin forzarla, y el extremo superior de la cabeza apuntando hacia al cielo. También la respiración es un aspecto clave para lograr un buen tai chi; ésta debe ser suave y prolongada, pero sin forzarla o contenerla. Otras actividades sencillas, como subir y bajar una escalera tratando de no sostenerse del barandal, o caminar mientras se rebota una pelota, como si fuéramos a jugar basquetbol, puede ser incluso más eficaz en el restablecimiento de la estabilidad. La práctica del Yoga también es una excelente rutina de ejercicios. El simple ejercicio de caminar por más de media hora es fantástico. Se ha visto que los pacientes que empezaron su régimen de ejercicios mucho antes de mostrar signos de inestabilidad, empiezan a notar más beneficio, que aquellos que nunca hicieron ejercicio y que en este momento se encuentran con una debilidad muscular ya establecida, y quieren de “pronto” mejorar sus músculos.
3.- Tener sus sentidos en buen estado.

Usted quizá no se había dado cuenta del ruido que tenía la televisión, hasta que alguien de la familia se lo dijo. Bueno, es hora de prestar atención, la pérdida de audición debida a la edad a menudo significa que los pequeños huesos en su oído interno o la membrana timpánica, han sido dañados por el ruido o los cambios en su circulación a causa de una condición como las cardiopatías o la diabetes.

Los nervios envían mensajes al cerebro que ayudan a mantener el cuerpo equilibrado. Los traumas en la cabeza y el síndrome de latigazo (nuestro cuello se lesiona cuando un choque por atrás violento al ir sentados en un autobús o auto, nos proyecta hacia delante y atrás en forma brusca), las infecciones del oído como la otitis media y la inflamación del oído interno (laberintitis). Algunos virus, las dosis altas o el uso de ciertos antibióticos (kanamicina o gentamicina) también pueden producir daño permanente del oído interno. Ya sea a nivel vestibular (equilibrio) o coclear (audición).

Los síntomas más frecuentemente reportados en los desórdenes vestibulares son: mareo, inseguridad o falta de equilibrio al caminar, vértigo y náusea. Estos síntomas pueden ser muy leves, duran unos minutos, o pueden ser bastante severos, y prolongados dando por resultado una incapacidad completa. Puede haber de dolor de cabeza y dolores musculares en el cuello y la espalda y una sensibilidad mayor al ruido y a las luces fuertes. Los pacientes con desórdenes vestibulares suelen quejarse de cansancio, pérdida de fuerza y falta de concentración, dificultades con la lectura y el habla, cuando estos síntomas son constantes y debilitantes, pueden acompañarse de irritabilidad, pérdida de auto-estima, y/o depresión.

Vómitos de origen vestibular: El equilibrio se mantiene gracias al oído interno, a la visión y al sistema propioceptivo (posición). Cuando esto se desequilibra por afectación del oído interno, nos pueden provocar vómitos.

Si su visión ha empezado a empeorar, puede sentirse desorientado. Si tiene problemas para leer letra pequeña o las señales de tráfico, esto puede distorsionar su percepción espacial. Manténgase seguro y consulte a su médico oftalmólogo para un examen de la vista.

4.- Crear un refugio seguro

Cuando decoramos nuestro hogar, lo hacemos para sentirnos más seguros. Tal tapete, sillas, escaleras, baños modernos, etc. Sin embargo, más de la mitad de todas las caídas suceden en el hogar debido a peligros tales como pisos mojados/resbalosos y escaleras mal iluminadas, tapetes, juguetes o ropa tirada en el piso, desniveles. Por lo que conforme avancemos en edad, debemos de pensar en tener una casa con más seguridad.

  1. Aplicar sustancias antiderrapantes en caso de no tener alfombra, y colocar un tapete de hule en la regadera, instalar barras de aluminio en paredes de regadera y sanitario.
  2. Recoger documentos, libros y zapatos del suelo y escaleras; estos obstáculos son causa común de caídas.
  3. Organizar los gabinetes a fin de que los artículos de uso frecuente estén dentro de nuestro alcance. Y que no tenga que subir o bajar escaleras de mano para sacarlos o bajarlos.
  4. Sujetar los cables sueltos y las cuerdas del camino, o instalar contactos en los lugares más útiles. Y no tenerlos tirados como obstáculos.
  5. Guardar una lámpara o una linterna de cabecera, para no tropezar en la oscuridad. O colocar una luz nocturna muy leve que permita dormir, pero al mismo tiempo que ilumine la recámara si se tiene que levantar a media noche.
  6. Las mascotas deben tener su tiempo y su espacio, se deberán encerrar en un sitio adecuado, ya que se desplazan por la casa y podrían provocar un tropiezo y una caída.
  7. En personas mayores, evitar caminar en sitios con poca luz, en declives, usar zapatos adecuados, utilizar pasamanos y sobre todo mantener fortalecimiento muscular para evitar caídas.

Las fracturas pueden cambiar la vida de una persona mayor en todos los aspectos. Si acaso es una fractura de cadera (fractura de cabeza femoral, fractura de cuello femoral o trocantérea), causa una problemática mayor, ya que es necesaria una cirugía para colocar una prótesis total de cadera, y si el paciente vive solo, la secuela de la fractura agrava la situación. La edad promedio para aparición de estas fracturas es alrededor de los 70 años en adelante.

Prevención

Dieta rica en calcio, tomar medicamentos para fortalecer hueso que contengan calcio y vitaminas, sobre todo la D y en un antirresortivo (medicación utilizada en osteoporosis) para evitar pérdida mayor de hueso; existen en el mercado medicamentos que se toman diario, cada semana, cada mes o cada tres meses. Inyectabes cada tres meses, cada sei y hasta cada año; cada uno tiene su indicación su médico le dirá cual es la mejor elección para usted. Ingesta proporcionada de proteínas o fibra, de sal, dejar de fumar y beber moderadamente, hacer ejercicio, fortalecer músculos, mantenerse en peso ponderal dentro de los límites ya establecidos. Control de todas las enfermedades crónico degenerativas; son algunos de los aspectos de prevención. Las fracturas no sólo reducen la calidad de vida asociada a la salud sino que de hecho causan mortalidad. Así que las fracturas de cadera y vertebrales deben ser tomadas en serio y deben prevenirse en los pacientes en tratamiento por osteoporosis.

Como se puede ver los factores de riesgo son varios, las medidas de prevención y/o tratamiento a seguir son muchas; y tenemos que pensar en ellas antes de que sea muy tarde. A la larga la prevención será más barata que el costo de una cirugía.

El creciente aumento de fracturas de cadera en estos últimos años, sus graves consecuencias respecto a la capacidad funcional y calidad de vida en general, así como la elevada mortalidad, han hecho que se las considere como un importante problema de Salud Pública, ya que la mortalidad se eleva en relación con edad avanzada (más de 85 años), enfermedades previas asociadas graves (especialmente cardiacas y demencias) y dependencias previas; además la capacidad funcional se ve alterada tras la fractura en un alto porcentaje de mujeres, requiriendo ayuda mecánica y humana.

La prevención de las caídas es probablemente una medida protectora importante en la tercera edad para evitar las fracturas de cadera; sobre todo las osteoporóticas producidas por traumatismos mínimos. Debido a la importancia que tiene el consumo de calcio sobre el desarrollo de la osteoporosis, hemos de destacar, que la cantidad de calcio consumido por las pacientes resulta insuficiente, ya que no supera los 1000 mg diarios aconsejados a esta edad, mil miligramos son 1 gramo de calcio, que si lo trasladamos en especie, son alrededor de 4 vasos de leche; habrá personas que no toleren la leche de vaca por múltiples razones, entre ellas la más comercializada es la “intolerancia a la lactosa”. Que yo me acuerde, cuando era niño jamás escuche esa situación, jamás, y ahora una de cada tres personas me hablan de intolerancia a la lactosa, cuando esto va de la mano con los productos químicos que se emplean para “fabricar la leche de vaca actual”. Leches de soya, de alpiste, de almendra, etc, no son más que productos grasos lácteos, pero no leche de vaca. Por lo que el calcio (natural o químico) + vitamina D (natural o química) más un antirresortivo selectivo (bifosfonatos, denosumab, raloxifeno, calcitonina, etc.) deben ser administrados en forma constante a partir de que se detecte la enfermedad.

Saber que cualquier tipo de leche de vaca, deslactosada, sin grasa, descremada, tiene la misma cantidad de calcio por vaso, aproximadamente 250mg.

En resumen, el control de la osteoporosis y la prevención de caídas en el anciano, disminuirán las fracturas. Por ello debe ser considerada prioritaria la realización de programas concretos en ambas direcciones. La osteoporosis junto con la hipertensión y la diabetes mellitus, son patologías que no son curables actualmente, solamente pueden ser controladas. Así es que en la OP, si es controlada, el riesgo de fracturas será el mínimo.

JOSÉ LUIS SÁNCHEZ MEJÍA
Ortopedia y Traumatología

Referencias

1.- http://www.antoniojreyes.com/mareos.html

2.- Collazo Álvarez H, Boada Sala NM. Morbimortalidad por fractura de cadera. Rev Cubana Ortop Traumatol 2000;14(1-2): 21-5

3.- “Canadian Multicentre Osteoporosis Study” Canadian Medical Association Journal (doi:10.1503/cmaj.081720).
Fernández G-V.M, Moragón A.R., Moratalla A.E. Fracturas de cadera en mujeres mayores de 65 años. Hospital General de Albacete. 1994

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