HISTORIAS DE VIDA 8ª PARTE “EN UN INCENDIO TERMINO LA VIDA”

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Los accidentes de tránsito representan unas de las causas de muerte que más impactan a la sociedad por varios motivos y por sobre todo, por la mayoría de las victimas que son completamente inocentes y con un futuro en sus vidas. Los factores que causan la mayoría de los accidentes de tránsito son: exceso de velocidad, conducir bajo la influencia del alcohol, conductores principiantes, conductores vulnerables o con problemas clínicos no controlados, la  falta de cinturón de seguridad, mal estado del funcionamiento del auto.

Y quizá tenga que agregar uno más, la neblina que en los meses de otoño-invierno afectan muchas carreteras del país.

El hecho ocurrió a las 6:30 horas en la carretera México-Querétaro, aproximadamente en el kilómetro 30, pasando la curva de La Quebrada. Por causas de la neblina que se presentó en esta zona, la conductora de un auto perdió el control cuando al tratar de rebasar a un camión pesado, cuando se dirigía a su trabajo, se encontró de frente con otro camión pero que por causas mecánicas se hallaba detenido, y debido a la neblina no era posible verlo adecuadamente; cuando frenó se dio cuenta que estaba impactando su auto contra la parte posterior del pesado transporte. En el interior iba aparte de ella, tres de sus hijos, que llevaba a la escuela, dos niñas y un niño, cuyas edades fluctuaban entre los 5 y 8 años. De pronto se dio cuenta que de la parte delantera del vehículo empezaba a salir humo y unas llamas empezaban a hacer su aparición.

Ella había salido materialmente ilesa, con algunos golpes en la frente, algunas quemaduras en los brazos y cara, afortunadamente traía el cinturón de seguridad y esto le sirvió para no salir proyectada hacia el parabrisas frontal. Se quitó el cinturón y trato de salir del auto, empujó con fuerzas la puerta y lo logró. Sin embargo, el fuego empezó a extenderse y lo primero que pensó fue sacar a sus hijos. El auto era un compacto japonés, y aunque traía cuatro puertas, el espacio posterior se había reducido y las puertas no abrían, por la puerta de su lado sacó a una primera hija y a la segunda, pero cuando trató de extraer a su hijo, el fuego era tan intenso que le fue imposible sacarlo. La impotencia de ver como se consumía el auto, de cómo su hijo empezaba a morir, fue lo más terrible que una madre puede soportar. Alguien llamó a la policía, ésta a su vez a una ambulancia, que llegó en minutos, ninguno de los tripulantes se imaginaba lo que iban a encontrar. Las niñas resultaron con quemaduras en sus bracitos y caritas, las tres fueron trasladadas al Hospital para revisión y se tuvieron que quedar hospitalizadas. El vehículo sufrió daños totales a raíz del incendio. El cuerpo del pequeñín fue sacado totalmente calcinado. Fue llevado a la oficina del Ministerio Público del hospital para dar fe del accidente y de la muerte.

Cuando un auto se incendia, pocas veces puede identificarse la causa, aunque generalmente son las mismas. Casi siempre se origina en el área del motor, pues son componentes de diferentes materiales dentro de un mismo compartimiento y aunque los autos están diseñados para proteger a los ocupantes del fuego, no se tiene la misma protección con el humo o las explosiones que pudieran derivar del mismo incidente.

Los incendios sólo ocurren en un 0.2% de los accidentes, y aun en el caso de qué ocurriera, si no se lleva el cinturón podría hacer que el paciente pierda el conocimiento, por el humo inhalado, o sus fracturas sean tan graves que no se pueda mover. En cambio si está consciente y con fracturas mínimas es capaz de reaccionar y salirse del auto. Ya que el mismo cinturón evitaría que se golpeara contra el parabrisas en forma por demás violenta, o saliera despedido del auto al momento de un choque.

Las niñas  con edades de 7 y 9 años de edad, se daban perfecta cuenta de lo que les había ocurrido, sabían que su hermano no estaría más con ellas.

En el hospital, estaba yo encargado del servicio de urgencias, por alguna razón que no recuerdo con exactitud, fui llamado a la oficina de la Dirección para dar una nota informativa a la televisión que en esos momentos había acudido para cubrir la noticia. De hecho era notificar de las lesiones sufridas de las ocupantes del auto y lamentar el fallecimiento del niño.

Las pacientes fueron dadas de alta días más tarde del servicio de quemados, en la torre de hospitalización. Son de esas cosas que llegaron a los oídos de cada uno de nosotros, la sensación de pérdida, de angustia, de impotencia, de dolor fue terrible.

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